Espacio Creativo

Este es un espacio para que los alumnos de la escuela publiquen textos, poemas, canciones, críticas teatrales o de cine. Un espacio de libre creación y opinión. Podéis mandar cualquier texto, poema, canción o crítica con referencia al teatro o el cine aquí.

“La margarita ama en diversidad y le importa tres cojones tú opinión”

El 17 de mayo de 1990.
Los 90´ que fueron tan guays en muchos aspectos, solo tenía dos años y doy gracias por haber nacido en esa época. Bueno a lo que voy:
el 17 de mayo de 1990 la OMS eliminó la homosexualidad de su lista de enfermedades mentales. Qué fuerte comparar el amor con una enfermad, como por el ejemplo el covid-19 o el sida, o el cáncer o cualquiera mierda que te mata. Es verdad que a veces te lleva a estados enajenatorios, estados alterados de conciencia, ahí reside parte de su belleza. Es verdad que a veces te mata por la elevación del éxtasis no realizado, ya llorada Santa Teresa. El amor no es una enfermad, tampoco que dos personas del mismo sexo se amen, tampoco que tú te sientas más mujer que yo o yo más hombre tú. Cada uno somos diferentes y tenemos la energía más femenina o masculina según nos salga del santísimo coño. Cada persona puede enamorarse de cualquier persona o follar con quien quiera, independientemente de cual sea su sexo o sentimiento de género con el que haya nacido.
El amor es un acto de fe, a ver si nos enteramos ya de una vez.
Confío en vosotres.
Viva la diversidad amigas. Abracémonos cuando podamos, besaros todos con todos, todes, todas. En cuanto pueda pienso comerle la boca a todo el mundo sin pararme a pensar si es masculino o femenino.
Feliz Orgullo 2020 y por los que nos quedan.
Paula Casales, 2º tarde.

UN ENEMIGO DEL PUEBLO

Escribo estas líneas mientras me llega por el patio interior el olor del guiso de Encarna, jubilada, es la vecina del piso de al lado. No sé que estará cocinando pero huele de maravilla. En el ordenador he pausado el juego Prince of Persia, la versión de 1990, con la que me entretenía en el ordenador de mi padre cuando tenía seis años y subía mi vecina Neus a jugar conmigo; y que he recuperado durante este confinamiento. Encarna tiene puesta la radio, suenan las señales horarias de la una, y en los titulares explican que “Díaz Ayuso admite que pide pasar a la fase 1 por razones económicas y con la oposición de Salud Pública”. Otra vez me invade el mismo pensamiento: esta vez lo redacto.El pasado lunes, al concluir las tres horas de clase online de Historia del teatro (donde vimos la danza y la contemporaneidad en el teatro), hablando sobre la actualidad, el profesor David Ojeda nos ilustró sobre cómo los relatos pueden tener distintos puntos de vista que denotan el sesgo del discurso, por ejemplo en el caso de los intereses que inclinan balanza a favor de la economía o de la sanidad en esta crisis. Así, en plena debacle en Estados Unidos, Donald Trump podría llegar a felicitarse “porque no han alcanzado los 240.000 muertos previstos”. Parecía sacado de un libro, me resultaba conocido, caí en la cuenta y solté: “Como en Un enemigo del pueblo”.

Esta obra de Henrik Ibsen, publicada en 1882, explica como el doctor Stockmann descubre una bacteria tóxica en el agua del balneario de su familia, que da trabajo y riqueza a todo el pueblo. Stockmann decide denunciarlo y en ese momento los “Poderes” y las “Mayorías” quieren coartar su voluntad y amedrentarle. Sin duda es una lectura interesante, que me reafirma sobre cómo el teatro nos hace pensar, debatir, reflexionar, ayuda a detectar escenarios, cuestionarse acciones y plantearse decisiones. No descubro nada. David siempre nos advierte: “Leed para que no os cuenten la historia”. ¿Quién podría sentir recelo del teatro, a quién le podría interesar denostarlo?

Hace unos días oí como mi vecino Antonio, afectado por un ERTE, le comunicaba a su casero que después de ocho años, el mes que viene dejará el piso y volverá con su madre para “buscarse la vida”. Esta pandemia está sacudiendo la morfología de nuestras vidas y deberemos disponer la mente para el trazo de un nuevo atlas de geografía humana. A su vez, estos días, tanto Antonio como Encarna, habrán percibido como alguien rompe el silencio para aporrear una guitarra, berrear algo parecido al “Sueña” de Luis Miguel y leer en voz alta con demasiado adorno “Asesinado por el cielo”. Espero que no se molesten, he sido yo. Ellos habrán descubierto que tienen un vecino titiritero.

Sergi Márquez, Segundo Tarde

 

 

 

COMPETENCIA

 

 

Hay un insecto aplastado contra el cristal de mi despacho. Estoy convencido de que yo no he sido el que ha acabado con él. Me habría asegurado de que limpiaran el cristal después. Eso significa que alguien ha entrado sin mi permiso y no he sido notificado. Son las nueve de la tarde y todo el mundo está abandonando el edificio para entrar en el metro y volver a sus casas. No me ha dará tiempo de buscar al culpable hoy. Mañana preguntaré.

Mi despacho está en la planta cincuenta y cinco, una de las más altas. Si alguien ha entrado aquí ha tenido que ser para buscar algo en concreto. Pero si ese fuera el caso no entiendo por qué perdería el tiempo matando a ese bicho. Tampoco hay pruebas de que fuera un caso de gravedad espontánea lo que hiciera que se aplastara de repente sin necesidad de otra fuerza física exterior. 

Esta situación me recuerda al asesor que despedí ayer mismo. Le pagaba para ahorrarme el tener que pensar y así invertir mi tiempo en otros asuntos que considero más importantes, como jugar al tenis con el famoso de turno que vaya a ser el branding de alguna de nuestras campañas. Por eso mismo si en vez de hacer su trabajo me llena la cabeza con preocupaciones innecesarias, lo mejor es extirpar de raíz. No me considero cruel, yo ya hice mi trabajo para llegar a la planta cincuenta y cinco. Ahora les toca a los de abajo.

Llaman a la puerta mientras contemplo las vistas de mi cristalera. Es mi secretaria.

—¿Se puede? —Se adentra poco a poco en la jaula del domador.

—¿Qué haces todavía aquí?

—Estaba recogiendo mis cosas cuando he encontrado esto para usted en mi mesa.

Es una especie de sobre abierto con mi nombre por fuera. Tiene una nota adentro.

—Gracias. Puedes irte.

Cierra la puerta delicadamente y la veo irse a través de las persianas. Cojo la nota en la que simplemente está escrito: ¿Te ha gustado? 

¿Es una especie de broma? Abro la puerta y me abalanzo hacia el pasillo para encontrar al mensajero anónimo, pero ahora sí que estoy solo del todo. Puede referirse a cualquier cosa que no me han hecho pasar antes. Otra opción es que se trate del insecto. En ese caso debe ser alguien lleno de rencor. No está bien odiar al poder. Te arrodillas ante el poder hasta que lo consigues, y luego harás a los demás lo que te han hecho a ti durante tanto tiempo. Es un círculo vicioso, apeteciblemente vicioso. Un vicio devorador, un vicio que te hace entrar en despachos ajenos a dejar mensajes en forma de microasesinatos creyendo que eso cambiará algo.

Pues no, no cambiará nada. Quizás incluso corra más la sangre por los pasillos hasta que se inunde el edificio entero y me haga flotar hasta la última planta. Eso sí que sería un logro. Llegar a la cristalera del despacho más alto para ver las cúspides nevadas de la sierra derritiéndose teñidas de rojo. 

Aquí yo soy el cazador.

Che Ojeda, Tercero (Grupo de Autogestión)

 

 

NIÑEZ

Envuelto en una toalla de algodón
oliendo a Nenuco
en brazos de la bisabuela Carmen
sentados en su mecedora de madera:
es mi primera fotografía.
Dos manos en las que todo queda grande
y unos pies que dibujan pequeños pasos.
Acariciaba el cielo con las manos
subido en los hombros de papá.
Con piezas de Lego monté mi primer amigo,
mi primera novia fue una fregona del revés.
En un barco pirata secuestré al Everest,
disparé una bola de cañón con un tirachinas.
Mareé a una peonza,
el yoyó ya no quería volver,
fui pescador profesional de caramelos Pez.
La abuela me recogía del colegio
y guardaba mi mano junto a la suya
en el bolsillo de su gabardina.
Meriendas de pan tostado con aceite y azúcar
viendo una película con el abuelo.
Nada era serio.
Nada era grave.
Siempre hizo sol
y todo lo curaban los besos de mamá.
Sergi Márquez, 2º Tarde
La culpa de esto la tiene Manu Clavijo.”

MAYO DE “LA NUEVA NORMALIDAD”

 

Estamos en mayo.
Sisi, en mayo.
Volvemos a la calle con los abrazos rotos.
Volvemos poco a poco en fases.
¡Te vas a llevar una ostia por fascículos! Decía mi abuela.
Estamos recobrando la vida por fascículos aún que no sea septiembre.
En el tomo de la enciclopedia de este 2020 habrá un hueco, un hueco de cincuentaitantos días, que llenaremos con el cartel de: “los abrazos rotos de marzo a…”
¿a cuándo? No sé.. tu tampoco, lo que sé es que no te puedo tocar y eso me provoca ansiedad,
una ansiedad que no conocía, una ansiedad de “la nueva normalidad”.
Quiero tocaros mientras nos elevamos los unos a los otros.
Los chulapos están tristes y la violetera lleva mascarilla, lloro porque quiero olerlas.
Igual nos engañan pero me lo tengo que creer por la salud de todes.
Hemos cambiado la hora en cuarentena y tenemos dos meses en la guantera.
Espero que pronto peguemos lo rotos que nos hemos quedado abrazándonos juntos.
Paula Casales, 2º Tarde

OTRO APRENDIZAJE

 

Un nuevo reto involuntario e improvisado. Un nuevo aprendizaje desde la perspectiva del alumno, que nunca dejará de serlo, en esta profesión de artesanos que manosean, afinan y ponen su vasija a punto, una vez tras otra, desde el inicio hasta el fin. Ese alumno que ya estaba cada vez más cerca de aprender del trabajo, disociándose de la formación como medio único de enseñanza y que estaba empezando a acariciar lo laboral para adentrarse allí, sintiéndose parte de este oficio.

En nuestro proceso de aprendizaje y formación esta situación devastadora ha vuelto a empujar a las mentes inquietas y curiosas a la disconformidad y a no resignarse. No me refiero a que el que haya apostado por la paz interior y el aprovechamiento del tiempo en tareas de introspección personal sea peor ni menos inteligente, sino que todos hemos ido creando la comunidad que teníamos en nuestra vida normal antes de que pasara todo esto y la hemos traslado a nuestras casas. La inquietud por el aprendizaje, las ganas de seguir adelante, el merecido descanso y las iniciativas de generosidad que nos han vuelto a unir en lo máximo de esta comunicación cortada por un virus, enfermedad de la naturaleza, que ha vuelto a cebarse con tantos sectores y tantas personas, que ha atacado como tantas otras crisis de manera muy fuerte a las artes.

Todo este momento de confinamiento largo y tedioso, de soledad, familiar, triste y dolor en el peor de los casos con muchas pérdidas humanas, se ha convertido para todos aquellos alumnos, aprendices que empezábamos a buscar la disociación entre formación y trabajo, en oportunidades dentro de esta crisis que hemos ido vislumbrando poco a poco y cuando todo empezó costaba verles el sentido. Tantos días y tantas noches han ido colocando y reconvirtiendo nuestra actitud hacia los espacios creativos. A las formas de seguir viendo un sentido a nuestros propósitos y aspiraciones, pero poco a poco el trabajo ha ido fluyendo y nos hemos abrazado con la maravillosa sensación de la satisfacción, junto a la consecución del trabajo bien hecho. Buscábamos, aprendíamos del camino hacia el oficio. Tantos testimonios habían pasado por nosotros avisándonos de la propensa desestabilidad y discontinuidad de esta nuestra labor artística, que la vida nos trajo esta monumental crisis sanitaria como prueba para poner tierra de por medio a nuestras ambiciones y dejarnos solos en la reflexión de lo que realmente nos mueve a querer ser artistas. 

Aquí está la clave. Muchos profesionales del sector que se pasan por la escuela nos empiezan preguntando, después de mirarnos con ternura: ¿Vosotros por qué queréis dedicaros a esto? Nuestra primera reacción claramente es mirarnos por dentro con cierta lástima y pensar: Pues sí que empezamos bien… La primera en la frente. Porque de nuestras tardes infinitas saliendo a aprender, disfrutar, crear y compartir los unos con los otros, vamos teniendo la convicción poco a poco según pasan los meses de lo que verdaderamente nos ata a este mundo, de convertir la confianza y la valentía, que tanto se han encargado otros de tirar por el suelo, en trabajo y esfuerzo por dedicarnos al arte y a aquello que más nos mueve en el mundo. “Vivir el lado luminoso de esta profesión” como dice José Luis García Pérez. Yo entiendo que no es otro lado que el de precisamente el trabajo y el esfuerzo. El de ver resultados de horas y horas. Ese que se da cuando estás en tu casa estudiando, investigando o leyendo. El trabajo del músico que está meses ensayando o cuando te pasas noches enteras de repetir y repetir hasta que salga. Que me perdone José Luis si he reinterpretado sus palabras, que él sí está vivo para reprochármelo y en este caso no vale poner el ejemplo como con Lorca o Williams.

En estos meses hemos dudado, nos hemos venido abajo y hasta hemos podido pensar que esta nueva crisis era el punto final de nuestros sueños o de volver a creer en nosotros una vez más, pero qué va. Nada de eso en absoluto. Estos momentos de los que cada vez vemos más cerca la salida, han servido y sirven para reinventarse. También para mirarlos bien adentro, sacar nuestra entereza que nos hizo un día pensar que nos dedicaríamos a esto toda la vida, que los posibles intentos de renuncia llegarían tarde o temprano, más de un vez, pero que la misma capacidad de trabajo, ambición y sacrificio del día que pusimos los pies en la escuela para empezar nuestra carrera y coger nuestra primera vasija, sirva para superar el miedo a la maldita y siempre buscada disociación de formarse y trabajar, pero sin excluir ninguna parte. Somos artesanos del trabajo de la eterna creación, incluso desde el primer minuto en que empezamos a aprender, ahí ya empezamos a crear. Por otra parte, trabajo en el que sería kamikaze y soberbio renunciar algún día a seguir aprendiendo, aunque si algo nos define, es ser unos completos kamikazes.

Manu Riego, 2º Tarde

VÍCTIMAS MORIBUNDAS

Seguimos el rastro de luciérnagas descoloridas,
ya no tenemos excusas.
La luz que anhelamos,
la abandonamos en cada impulso del alma sometida.
Aquellos cuerpos quedaron manchados de sangre
tras alzar sus voces en entrega.
Nosotros,
decidimos sentarnos a esperar,
justificando a la razón y
declarándonos víctimas de esta falsedad aplastante.
El lamento trae consigo agua podrida.
La culpa señalada obstruye el compromiso.
Ahora nos queda decidir,
seguir matando en ahogado silencio o salvar la conciencia.
¿Cuál es nuestra verdad?

Beatriz Fernández, 2º Tarde

A PROPÓSITO DEL 8 DE MARZO

Nuevas masculinidades o cómo dedicarte a lo que más te gusta rodeado de mujeres.

Siempre he vivido rodeado y arropado por muchas mujeres en mi vida. Desde la persona más importante de mi vida que es mi madre, pasando por mi abuela, todas mis amigas del colegio, mis maravillosas profesoras que me enseñaron a amar la lengua y la literatura, otras que me enseñaron el lenguaje musical y el movimiento, hasta llegar a la primera mujer que me enseñó de qué iba esto del teatro y todas las compañeras con las que comparto clase en la escuela, en la facultad, y por supuesto, las dos profesionales que desde la psicología y la energía de uno mismo hacen que cada día me levante con la ambición y la seguridad necesarias para afrontar el día. Las mujeres en mi vida me han dado identidad, conocimiento, cariño, motivación y mucho aprendizaje para alejarme desde que nací de los roles de género, el machismo, la discriminación y la superioridad frente al género femenino.
Alejarse de todo eso no es un proceso nada sencillo y fue fundamental que mi madre luchara contra eso desde el primer momento en que nací. Me siento afortunado de las compañeras y amigas que he tenido en mi colegio que me lo han enseñado todo sobre el feminismo. Desde sus interpretaciones, desde sus lecturas de autoras y fundamentalmente desde su experiencia y su día a día han conversado conmigo y me han hecho entender en primera persona lo que supone ser mujer desde una sensación real, ya no desde libros o artículos sino a través de las vivencias más bochornosas y repugnantes que han tenido que padecer y padecen constantemente.
A propósito del 8 de marzo de 2020, día de la mujer, gira en torno al ámbito teatral toda una perspectiva de género y testimonio de mujeres que no deja de seguir asentándose en la escena madrileña y cada vez va calando más hondo en las generaciones más jóvenes. Para entender mejor el momento actual he leído e indagado en una serie de alicientes y propuestas acerca del feminismo, las nuevas masculinidades y la visión histórica de mujeres que vivieron el Franquismo y el paso a la democracia con leyes como la de violencia de género que después de tantos esfuerzos y sacrificios por todas las ellas cada día de su vida, hoy se vuelve a poner en tela de juicio. Con ello, sus derechos y victorias por parte del contagio machista y retrógrado de buena parte del parlamento español que no hacen más que representar muchas voces represoras e ignorantes que han votado a políticos que no reconocen la violencia de género y atacan, además, al movimiento feminista y con ello a millones de mujeres que con fuerza y ambición impiden que se toquen sus derechos conquistando todos aquellos que aún les faltan.
Por una parte, el montaje que actualmente se está representando en el Teatro español Españolas Franco ha muerto de Ruth Sánchez y Jessica Belda, dirigido por Verónica Forqué. También la labor de la periodista Isabel Valdés en el diario El País, a raíz de su trabajo y colaboración en asesoramiento del montaje de Jauría del Teatro Kamikaze o el ciclo del Teatro Jovellanos de Gijón que acoge una serie de montajes de temática femenina, como Las Bárbaras de Lucía Carballal o Mrs. Dalloway de Virginia Wolf.
Aunque, sin duda, uno de los mejores montajes teatrales con los que despedí el 2019 fue el causante de la intención y la forma de esta reflexión. Las mujeres de Teatro en vilo, Andrea Jiménez y Noemí Rodríguez montaron en el CDN Man up. Raramente voy a un espectáculo sin saber tan poca información, simplemente con multitud de recomendaciones, y fue lo mejor para volver a darme de bruces una vez más en mi vida con mi identidad y género de hombre. Poder reflexionar sobre hasta qué punto estoy haciendo lo suficiente si me considero feminista o estoy cumpliendo solo aparentemente y con buenas intenciones. Este gran montaje protagonizado por hombres no es que ponga sobre la mesa las nuevas masculinidades, sino que te da la oportunidad de empezar a renunciar de verdad al rumbo de una parte muy fuerte todavía retrograda y machista de la sociedad, representada en el congreso o a mirar al camino de la construcción y asentamiento de nuevas relaciones y derechos entre mujeres y hombres.
A propósito del 8 de marzo como hombre de Raquel Pérez Formación Actoral tomo conciencia y apoyo e impulso desde el lugar secundario que me corresponde, los logros, festividades y luchas activas de las mujeres que me acompañan todos los días.

Manu Riego, 2º Tarde

Interferencias

He llegado a casa a las tantas, tengo un “runrún” en mi cabeza que no para. Es como una voz continua. No dice nada en concreto, y lo que parece que lo es, no tiene ningún sentido. Me miro en el espejo por si veo algo raro por mi cuerpo de lo que no me haya percatado. El espejo está sucio, tendré que limpiarlo en algún momento. Inspecciono con detenimiento mi cara poro por poro. Nada. Me voy desnudando y el resto del cuerpo está igual, impoluto. Estos sonidos a veces crean una especie de interferencias, como si fueran de una radio antigua. Podría dormir para probar si consigo así que me dejen en paz. La cama está deshecha y no tengo ninguna intención de rehacerla en este estado. Me derrito entre las sábanas y adopto una posición de ovillo de lana, parece una especie de hibernación improvisada. Cierro los ojos y sólo noto mi respiración, lenta, continua.
Al poco oigo la voz de una mujer, no sé quién es, pero me está haciendo sudar. Enero se ha convertido en agosto en cuestión de minutos. Intento controlarme, sé que fuera hace un frío terrible típico de esta época del año, esto no tiene ningún sentido. Al momento entiendo un par de palabras de esa mujer. “No es aquí”. ¿No es aquí? ¿Quién es y qué quiere decir con eso? ¿Qué derecho tiene a hablarme así? No lo digo por el tono, que por otro lado es bastante suave y hasta agradable, sino por el hecho de estar lanzándome a una confusión aún más grande. Me entran ganas de volver a vestirme, agarrar el abrigo y salir otra vez a la intemperie. La cosa es que los sonidos ya me acosaban antes de llegar a casa y dudo que cambie la situación. Entonces se me ocurre algo. Tengo que comunicarme con ella. O ello. No sé qué es. ¿Pero cómo? Estoy empapando mi cama con el sudor, así que mejor me levanto. Me yergo y me fijo por la ventana en que las calles están igual de húmedas que yo ahora mismo. Diviso sobre mi escritorio el montón de folios que suelo usar para escribir. Quizás pueda escribirle una carta a esta mujer, cosa o enfermedad mental tan inconcreta. Escribo sobre uno de los folios; “¿Qué quieres de mí?”. Al momento otra vez la radio antigua, ese chirrido tan agónico. Noto cómo el susodicho ente femenino coge aire y me susurra algo que hace que se me erice, uno por uno, cada pelo de mi piel: “Tú ya no estás aquí”.
No sé ni cómo ni cuándo, pero la ventana se abrió de golpe dejando que la brisa helada entrara en lo que quedaba de mí.

Che Ojeda, Tercero (Grupo de Autogestión)

PREMIOS GOYA 2020

AGRADECERÉIS, PERO NO CONVENCERÉIS

Desde que uno se entera del secreto mejor guardado sobre los Reyes Magos la Navidad comienza a ser una celebración distinta. Esto es justo lo que me empieza a suceder con los Goya. A partir del momento en el que uno crece y los empieza a ver con un poco más de perspectiva y madurez, con la firme convicción de que es solo un escaparate de lo que es realmente la profesión del cine y de la interpretación, uno ya no ve los premios de la misma manera. Esto según a donde te lleve puede conducir al aburrimiento absoluto y la apatía por estas galas o a seguir disfrutándolas pero de otra forma, sin que te parezcan gente intocable y extraterrestre todos esos actores y actrices que desfilan por la alfombra roja. Bueno, en el caso de los Goya de este año 2020, actores, actrices y Carles Puyol…
La 34 edición de los premios Goya celebrada en Málaga dejó atrás el eterno debate sobre quién o quiénes son los más apropiados para presentarla. Andreu Buenafuente y Silvia Abril solventaron muy bien la papeleta, y como el año anterior, le dieron mucho dinamismo al asunto, puede que sin asumir demasiados riesgos, pero sobre todo dejando que fueran otros los protagonistas de la noche. Parece una evidencia el hecho de que los nominados y más los premiados deben de ser los protagonistas, pero según cómo se dé la gala, los modelitos, el guion, la política, el escenario, las actuaciones… En fin, que hay muchas variables que pueden condicionar un protagonismo mayor o menor de estos.
Se hizo justicia con el gran trabajo cinematográfico de Pedro Almodóvar con Dolor y gloria acompañado de interpretaciones premiadas como la de Antonio Banderas, secreto a voces que todo el mundo esperaba, o Julieta Serrano. Los premios fueron muy repartidos entre otras películas como Mientras dure la guerra, La trinchera infinita o Intemperie.
En general, todas las favoritas tuvieron al menos un reconocimiento, lo que generaba en el desarrollo de la gala un buen mapa de lo que ha sido nuestro cine en el pasado año con los trabajos más destacados por la academia. Fue especialmente bonito que saliera un actor y una actriz por cada nominado para dedicarle unas palabras por su trabajo y trayectoria.
Después de la actuación de Rosalía del año anterior, nadie pudo sorprender ni acaparar a esa altura, por lo menos este año Amaya no montó el numerito y Jamie Cullum se lució, Alborán me dejó frío. El Goya de honor no se presentó por razones obvias, entiendo, y habría aprovechado lo de la repartidora para mandar un buen zasca con el tema de Glovo y no hacerlo tan cómico. Bravo a Benedicta Sánchez y su “miña terra meiga”.
Sin duda, el gran tema que no hay que dejar escapar es el de los agradecimientos… He de decir que el señor mayor que llevo dentro despierta cada vez que observo cómo se desaprovechan y alargan esos momentos importantes, pero también me reconforta ver cómo artistas como Banderas o Almodóvar no solo lo aprovechan, sino que lo emplean para dejar de mirarse un poquito el ombligo y abrazar con su premio un discurso con reivindicación, agradecimiento al trabajo de sus compañeros, la gente que cuida del cine, la cultura de nuestro país que lo acoge o los espectadores que acuden a las salas y lo mantienen vivo. Está claro que ellos dos han recibido ya muchos premios y se pueden permitir no empezar a dedicárselo a toda la familia porque lo han hecho ya en multitud de ocasiones, pero eso no quita para ser tan egoísta como lo son muchos de los que empiezan sin sentido alguno a tirar de lista e ir nombre por nombre. No se trata de ser generoso y condescendiente con todo el mundo, ni vas a ser más desagradecido por dejarte a uno o dos amigos o a tu propia familia que te ha acompañado siempre. En un minuto o algo más pueden caber muchas cosas si son bien dichas. La familia, la profesión, los compañeros, pero me parece absurdo ir uno por uno… No lo entiendo. Los premios Feroz son un ejemplo justamente de eso, de fiesta del cine, concreción, rapidez, pero con mucho mensaje, apoyo a otros compañeros que hace tiempo que no trabajan e ilusión por los que están en ello. Me parece más generoso dedicar discursos al individuo, pero desde el colectivo, desde el mensaje, desde el feminismo, desde el cine de autor, desde lo que cuesta todos los días rodar una película y los continuos problemas que surgen. Dicho esto, cada uno es libre, por supuesto de hacer lo que le venga en gana, lo importante es ¡¡QUÉ VIVA EL CINE ESPAÑOL!! La jefa y Trenado fueron testigos.

Manu Riego, 2º Tarde

Poema Sin Título

El público te está mirando.

Yo salí, yo sola.
De aquella pobredumbre inmunda,
de aquel frasco de metal opaco en el que estaba encerrada.
Yo sola.
Viva salí como las siemprevivas.
Saliva.
Ali va va en su cueva sin tesoros.
No podía ver nada.
Todo estaba iluminado
por la luna de Lorca,
la luna de sangre,
la mendiga.
Todo auguraba el día de mi boda.
Dos amantes tenía que rondaban por mi cabeza: Miedo y Cobardía.
Vamos a poner que se llamaban
José y María.
María Josefa.
Venían cada noche a caballo
a mi frasco de metal opaco,
Con columnas de casa cerrada de cal.
Hacían relinchar sus espuelas.
Ca da no che.
Gol pe an do ca da no che.
Un estruendo de lágrimas derramadas.
Ca da no che me torturaban
y yo gritaba:
Quiero saliirrrrrrr
dejadme salirrrrr.
Hurdí mi hurdimbre
en esa pobredumbre.
Como una gitana canastera
a la orilla del río.
Me hice amiga de mis amantes,
cogí las riendas de todos los caballos.

Por una rendija vi que aparecía
aquella granada humeante que fingía.
“Maldita Luna de sangre
Por donde tú entras yo salgo.”
Y salí y salí y salí
y me caí, me caí.
Me caí a caballo,
a caballos.
Blanco y negro.
Blancos y negros.
Primero al trote,
luego al galope.
Hablé con el cíclope que marcaba mi destino e inventé un nuevo camino. Mío.
Como aliados tengo a esos caballos iluminados por mi luna de sangre.

Ya no me da calambre este enjambre de palomas vanidosas con mascaras de marca blanca,
made in china
baratas
de hojalata.

Ya no jugamos a ser mojigatas.
Amor de pámpanos y cascabeles.
Con una navaja raja a la luna,
con su sangre pintaré tú cara
rodeada de nardos y de espuma
¿Ya mordiste la manzana?

El príncipe que se volvió rana.
Julieta feminista empoderada.
Marmórea
de piel,
no de alma.
Por fin un poco calma.

Paula Casales, 2º Tarde

DEL AULA AL TEATRO

El teatro y la filología están inseparablemente unidos por su campo de estudio. Ya sea por la aplicación tanto práctica como teórica del uno con el otro. Mientras que para el teatro es imprescindible una buena investigación y conocimiento del plano teórico para todo un equipo artístico a raíz del proyecto que se quiera afrontar, la filología afronta desde la literatura, sobre todo, pero también a través de la lengua y las obras que han sido sucediéndose a lo largo del tiempo, el estudio de las formas teatrales en profundidad y de qué manera han sido importantes tanto para el desarrollo de la lengua, como para la riqueza literaria de un determinado país, e incluso un continente por su cultura y tradiciones.
Sin embargo, a efectos prácticos parece clara y manifiesta la separación y los dos caminos paralelos, pero no comunes, entre el teatro como profesión y lugar de estudio interpretativo con la finalidad de llevar a cabo representaciones tanto de aficionados como profesionales, y el campo de estudio literario de la filología. Son pocos los profesionales que se preocupan realmente en sus acciones por llevar la filología y las clases teóricas a las tablas desde otro punto de vista, y por otro lado, los profesionales del teatro que se acercan al estudio más minucioso de su profesión desde un ámbito más académico.
Desde mi perspectiva como estudiante hoy en día de filología hispánica e interpretación veo la clara separación entre estos dos sectores, claramente manifiesta cuando desde la facultad de mi universidad se pretende abordar puestas en escena actuales o controversias de la profesión y la propia gestión de esta. También cuando observo la falta de interés de algunos montajes o escuelas de interpretación por acercarse humildemente, pero con una clara convicción, a estudiosos de los autores que se van a poner en escena.
Es cierto que los teatros públicos en gran parte y algún que otro privado acercan el estudio práctico del teatro al espectador con gran cantidad de cuadernos pedagógicos y actividades para colegios e institutos que facilitan los puentes entre lo teórico si nos fijamos en cualquier aula de la universidad o campo de investigación que aborde lo teatral y lo práctico en cualquier clase de interpretación donde el actor se pone en acción y trata de dar una intención a las palabras escritas en el texto para lograr su representación y muestra ante un público.
El posible camino que seguir ya está más que indicado por parte de muchos profesionales universitarios que aman el teatro y se esfuerzan por llevar a sus alumnos a los antiguos corrales de comedias del centro de Madrid, dándole otro sentido a sus clases y apuntes para examen. Está claro que a esto hay que sumarle mucho más ímpetu y actitud para poder encontrar los infinitos lugares comunes entre lo más teórico y lo más práctico del teatro. Al final lo que se favorece con todo esto es a la cultura de la propia sociedad y a dar facilidades a todos aquellos que no pertenecen a ninguno de los dos ámbitos para que empecemos a enseñar de otro forma los textos del Siglo de Oro, de Chéjov, o Lorca y a cualquier pequeño texto que tenga una mínima razón de puesta en escena y que se pueda estudiar por ambas partes, siempre con el beneficio de profesionales y espectadores del teatro y su estudio. Es una cuestión de actores junto a investigadores o directores con profesores y hasta de dramaturgos de la mano de alumnos, o incluso ver a filólogos en el escenario y actores en el estrado, que ya existen sonantes casos. Se trata de construir un teatro mejor con el propósito de aprovechar todos los campos de estudio e investigación para que lleguen a los teatros y no se quedan para siempre paralelos sin mirarse. Hay que aprovechar la riqueza y la dedicación por el oficio venga de donde venga y todos saldremos ganando, el que más, el teatro.

Manuel Riego, 2º Tarde

SEREZADE

No sabes cuantas veces has perdido la consciencia

por querer no tener conciencia.

Noches veladas por culpa de noches en vela,

en las que pierdes el norte,

por que se te ha roto la vela,

la brújula,

y el timón gira solo a toda velocidad…

¡ gira y gira sobre su propio eje !

hasta que te bebes tu propia alma,

la embriagas

y al final te quedas en bragas,

para sentir,

para sentirte a través de un eje que te clavan

aún que ya no sientas nada.

Si amiga vendiste tu alma al diablo,

Una y otra vez,

una y otra vez.

Van más de mil y una noches, pero no de cuentos,

en los que Serezade

salva su vida

cada noche,

con cada cuento,

hasta que el rey se enamora de ella y la perdona.

Aquí no hay rey,

hay una reina sin corona.

En esas mil y una noches Serezade, amiga,

te bebes todos los cuentos

por que no te crees el tuyo propio

y acabas con Alibabá y los cuarenta ladrones dentro de su cueva

repleta de tesoros de mentira,

de monedas de oro hechas con chocolatina,

de perdidas,

de vidas que se encuentran

en una cueva

de ladrones,

en una cueva

de sombras como las del mito de Platón.

Tranquila Amiga,

tu corazón no es de latón,

es de un material que no existe,

fundido en el agujero negro más bonito del universo,

junto a nebulosas moradas y rosas.

Inventate un cuento nuevo,

para perdonarte,

para perdonarlos,

Recoge la corona del suelo

sal de la cueva de las sombras,

Mientras te nombras a ti misma la reina de tu vida.

Paula Casales, 2º Tarde

Morir en un cine

Calderón ya nos decía que la vida es sueño y los sueños sueños son.
La vida pasa como una película en el cine.
Llegas, te sientas en tú butaca numerada,
tocando el tacto de su tela melocotón burdeos.
Abres los ojos, miras de principio a fin sin hacer nada.
Si eres valiente elegirás la butaca que quieras,
abrirás los ojos todavía ciegos y no serás solo un mero espectador
sino que interactuarás con la película.
La película de tú vida.
¿ podrás crearla tú mismo ?
¿ cuanto tiempo crees que tienes para no decidir ser ya el protagonista ?
La pantalla es blanca pero por medio de una explosión aparecerán colores,
sonidos,
que te transportan a lugares desconocidos.
No te quedes quieto y cambia el guión si lo necesitas.
Naces y mueres en un cine pero solo tú puedes decidir y dirigir la película.
¿ lo estás haciendo ya ?
Señoras y señores la película ha terminado,
salgan ordenadamente y dejen paso a los siguientes espectadores.

Paula Casales, 2º Tarde